¿Creéis en los rituales? - Increnta

¿Creéis en los rituales?

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Lunes, 14 Enero, 2013

Os preguntaréis porqué os planteamos esto, y es que al tratar con marcas en nuestro día a día, tanto como empresa como consumidor, nos damos cuenta de las muchas costumbres y rituales con los que nos encontramos cada minuto de nuestras vidas, y cuya razón encontramos en las marcas.

Empezando por definir qué es un ritual, lo que consigue es esa conexión con la marca y/o producto que comercializa y que influye sin querer en cómo actuamos con esa marca/producto. Sabiendo esto, os planteamos una cuestión, ¿creéis que los rituales los crea la marca o somos los consumidores los que los adoptamos sin darnos cuenta y ya creamos una costumbre que se extiende entre el resto de usuarios de dicha marca? Nosotros creemos que ambas cosas, aunque sin el poder que influye la marca en el consumidor, eso no sería posible.

¿Por qué llamamos al yogur “Danone”? Somos muchos los que ya asociamos el lácteo a dicha marca, porque suele ser la que más nos ha acompañado durante toda la vida, y a veces, incluso cuando vamos al super y compramos otra marca que no sea Danone, nos referimos a ella para nombrar el producto.. ¡Eso sí que es poder!

Otro gran ritual, que no podemos olvidar, puesto que lo nombran cada vez que hablamos de costumbres con las marcas, es lo que ocurre con las galletas Oreo; ellos sí que han sabido crear un ritual acerca de “cómo comernos una galleta Oreo”: primero destapamos la galleta, chupamos la nata… ¿a que lo sabéis?. O pongamos un ejemplo de un producto estacional, como los bombones Ferrero Rocher, con los que ya todos tenemos la costumbre de comprar y disfrutar en invierno, y sobre todo en la época navideña; tanto es así, que ni los venden en verano.

ferreroY para los más peques, o incluso en los mayores, que se lo inculcamos a nuestros hijos, con Petit Suisse, con el lema “a mi me daban dos”, inculcándonos así la costumbre de comerlos en dos en dos, ¿a que es así? En un sector bastante contrario, como es la cerveza, nos viene a la mente otro caso muy evidente con la marca Coronita, que estableció la costumbre de poner una rodaja de limón en la parte superior de la botella, de modo que al beberla hundimos el limón y le da ese «toquecito» Coronita. Desde entonces, allá donde vayamos, o incluso en nuestras casas, nos la sirven con el trocito de limón en la boca de la botella.

Ahora un producto y dos marcas que compiten, desde dos puntos de vista diferentes, a ver qué opináis vosotros. Es el caso del Colacao y sus “grumitos”, frente a Nesquik. Ese ritual por las mañanas de disolver con la cuchara el Cola Cao, frente al Nesquik, su competidor principal, que se disuelve tan rápido, pero que para muchos, pierde la gracia de “remover”. ¿Con cuál te quedas tú?

colacaoO ¿nunca os ha ocurrido ir a un bar/restaurante y pedir una Coca Cola y que os digan: “lo que tenemos es Pepsi”. Sea la cola que sea, solemos decir «¿me pones una Coca Cola?», porque es la marca estrella de las marcas, allá donde vayamos. Pero yendo más allá, encontramos la obviedad de nombrar cualquier producto de Apple, como un Iphone o Mac, como tal, y no con su nombre genérico, como es “móvil” o “portátil”. ¿Habéis oído decir a alguien alguna vez “¿dónde está mi Samsung?». Y sin embargo, ¿a que si que habéis oído decir, dónde está mi Iphone?.

¿Curiosidades o un poder inminente de la marca? Sinceramente, y sin ánimo de apoyar a una marca u otra, el PODER reside en la marca como la clave, y todo gracias a los rituales, que tanto las marcas como los consumidores, creamos alrededor de ese universo tan amplio y tan competitivo como es el mercado.

Y tú, ¿crees en los rituales?